Italia trata de salvar su sistema financiero

La situación del sistema financiero en Italia es preocupante: posee unos 200.000 millones de créditos deteriorados, a los que se suman otros 140.000 de muy difícil cobro, que representan el 16,7 % del total de los préstamos, frente al 3, 4% de los bancos alemanes, el 2,9% de los holandeses, el 4,3 % de los franceses y el 7,1% de los españoles.

“Los economistas italianos están demandado una ayuda de unos 40.000 millones de euros, para impedir que los inversores huyan del país” señala Federico Ruiz, uno de los profesores del máster dirección financiera EAE.

En este sentido, la Comisión Europea ha aprobado un plan de apoyo público a los bancos italianos, que se basa en una garantía estatal de 150.000 millones de liquidez para crear un programa preventivo de apoyo a los bancos que se activaría solo en caso de necesidad.

No hay que olvidar que cuatro bancos italianos tuvieran que ser salvados de la quiebra el pasado año: Banca Marche, Carife, Carichieti y Banca Etruria, originando que, al menos, 130.000 pequeños accionistas, más otros 20.000 suscriptores de obligaciones subordinadas, perdieran 1.200 millones. Y otro de los bancos italianos más importantes, el Monte dei Paschi di Siena (MPS), ha disminuido en un 67 % de su valor desde el inicio de 2016, lo que pone en relieve la peligrosa situación financiera que se vive en estos días en el país italiano.