Los niños prefieren los magos para comuniones

De acuerdo con una encuesta realizada por una agencia especializada en la planificación de eventos, los niños prefieren a los magos para comuniones por encima de otro tipo de espectáculos como los payasos o los animadores.

“Hemos realizado una encuesta con más de 300 niños y casi el 70% prefiere a los magos para comuniones. Los payasos quedan relegados a una segunda posición muy por detrás, con el 20%, y los animadores se sitúan en tercera posición con un 10%” afirma Mariana Delegada, una de las directoras del estudio.

Estos datos son muy significativos sobre todo teniendo en cuenta que hace cinco años, los magos para comuniones apenas existían.

“Se trata de una nueva tendencia que ha logrado expandirse muy rápidamente, hasta el punto de colocarse como la preferencia de moda tanto por los niños como por los adultos” expone.

Entre las razones por las cuáles los niños prefieren a los magos para comuniones frente a los payasos o los animadores, destacan el efecto sorpresa y la originalidad.

“Una de las grandes cualidades de los magos para comuniones, y que han sabido explotar muy bien, es que ninguna actuación es parecida a otra porque siempre las diseñan en función de los gustos del festejado. Es decir, antes que nada el mago para comuniones acude a una cita con la familia para conocer al niño, saber cuáles son sus gustos, los nombres de sus mejores amigos que asistirán a la fiesta, sus dibujos preferidos… Este trabajo de documentación previa, luego se ve reflejado en la actuación final, que es confeccionada de acuerdo con los datos obtenidos. De manera que los niños se quedan doblemente sorprendidos cuando ven a un mago realizando trucos de magia relacionados con sus aficiones y que conoce sus nombres” explica.

En cambio, los espectáculos tradicionales como los payasos o los animadores, suelen repetir los mismos patrones en sus actuaciones, lo que ha hecho que se hayan quedado por detrás.

“Resulta imposible ver a un payaso que no efectúe un juego de globos o a unos animadores que no organicen el “juego del pañuelo”, por eso los niños, cansados de ver siempre lo mismo, sienten más simpatía por los magos para comuniones” concluye.