Santa Maria del Fiore

Florencia es una de las ciudades más bellas de Italia y, sin dudas, uno de sus íconos es su catedral. La Basílica de Santa Maria del Fiore, o catedral de Santa María de la Flor es una de las obras maestras del estilo gótico y del llamado primer Renacimiento italiano. Esta catedral es uno de los edificios más grandes de la cristiandad. Su nombre se refiere al lirio, símbolo de la ciudad, o bien al antiguo nombre del pueblo, Fiorenza. Sin embargo, un documento del siglo XV afirma que la “flor” se refiere a Cristo.

De la catedral, la parte que más resalta es su fabulosa cúpula, diseñada por el famoso arquitecto, escultor y orfebre renacentista Filippo Brunelleschi. La cúpula tiene 100 metros de altura interior, 114,5 metros de altura exterior; 45,5 metros de diámetro exterior y 41 metros de luz (diámetro interior). Como elementos importantes hay que añadir a la cúpula el campanario independiente hecho por el Giotto, y el baptisterio de San Juan, que ostenta las famosas puertas de bronce creadas por Ghiberti.

Este conjunto de obras arquitectónicas, de obras de arte, es uno de los tesoros de Florencia, la cuna del Renacimiento.